SOBRE ATEA

Sobre ATEA

 

LA ASOCIACIÓN PARA UN TRATO ÉTICO CON LOS ANIMALES (ATEA) surge en 1993, impulsada por un grupo de personas que durante algunos años formaron la delegación vasca de la Asociación para la Defensa de los Derechos del Animal (ADDA), pionera del movimiento dentro del Estado español.

ATEA ES EN LA ACTUALIDAD un colectivo animalista más, de los muchos que han aparecido en escena desde mediados de los años ´70. Con el paso del tiempo, la organización ha ido especializándose en el contacto con los medios de comunicación y en la denuncia constante del fenómeno de violencia más devastador que existe en la actualidad: la agresión humana hacia los demás animales.

QUIENES FORMAMOS PARTE de la organización luchamos contra cualquier tipo de violencia, abuso o explotación injustificada que el hombre cometa con los demás animales. Éstos son seres capaces de sentir dolor y de experimentar un sufrimiento intenso, y, en la medida en que los seres humanos éticamente activos podemos hacer juicios de valor sobre nuestros actos, estamos moralmente obligados a tratar de evitar el padecimiento ajeno, sea este “humano” o “animal”.

LOS ANIMALISTAS hemos elegido esta causa fundamentalmente porque las víctimas lo son en un doble sentido: inocentes e indefensas.

FRECUENTEMENTE SE ACUSA a la ideología  animalista de ser poco sensible con el sufrimiento humano. Esta suposición resulta tan ofensiva y tan pobre en un plano argumental como asumir que quienes se preocupan de la población infantil (tal vez por ser los niños inocentes e indefensos) sienten absoluto desprecio por los intereses de los adultos o los ancianos. La verdad es que el grado de sensibilización humanitaria entre los militantes animalistas es muy superior a la media social, seguramente por la sencilla razón de que muchos de nosotros hemos abrazado la causa de los animales como consecuencia de una ampliación lógica de nuestra visión ética personal.

EN DICHO SENTIDO, deseamos dejar claro que los animalistas también nos oponemos desde un ámbito privado a la pena de muerte, a la tortura, al crimen organizado, a la cadena perpetua y a la esclavitud cuando las víctimas pertenecen a  la especie humana. En consecuencia, la organización ATEA desea dejar constancia pública y oficial de su rotunda oposición a cualquier forma de violencia gratuita unilateral, independientemente del género, clase social, especie, orientación sexual o ideología política de la víctima. Condenamos, por lo tanto, toda agresión basada en la discriminación arbitraria.

 

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