LIBERAMOS A CARA DESCUBIERTA CINCO PALOMAS DESTINADAS A LA CÁMARA DE GAS

Un representante de ATEA liberó el pasado viernes –en presencia de un funcionario público– a cinco palomas que se encontraban atrapadas en una jaula ad hoc, colocada en la azotea de un edificio de titularidad municipal. La trampa había sido instalada allí un par de días antes, y forma parte de una inaceptable política de exterminio de aves urbanas que el ayuntamiento de la capital vasca lleva a cabo de forma sistemática desde hace décadas, a pesar de que existen diversos estudios científicos que avalan la manifiesta inutilidad de dicha práctica, por cuanto lejos de solucionar el “problema”, lo enquista. De hecho, tal “problema” no existe sino en la cabeza de ciertos ciudadanos, afectados de un inequívoco perfil zoófobo, quejicas enfermizos sobre este y sobre muchas otras realidades sociales, como lo demuestran los datos que maneja nuestra asociación. No puede ser que la administración asuma su política de “despalomización” como simple tributo político a una ciudadanía caprichosa. Y menos aún es de recibo que se haga caso omiso a dichos informes (locales y foráneos), al tiempo que activa de inmediato un criminal protocolo de actuación con solo que unos cuantos vecinos dejen su queja en el contestador automático de turno. Y no procede justificar la masacre aludiendo a las supuestas molestias e inconvenientes que los animales nos ocasionan, visto que el perjuicio que nosotros les causamos a ellos (gaseamiento repetido y coral) resulta incomparablemente más traumático. Queremos decir con ello, en definitiva, que es con mucho mayor el daño que nosotros les causamos a ellas –las palomas– que el que ellas nos causan a nosotros.

Si deseas que sigamos abriendo jaulas, APÓYANOS.

Por otro lado, especialmente preocupante –y por tal digna de estudio psicológico– resulta la esquizofrenia moral con que los humanos asumimos ciertas cuestiones, y un ejemplo diáfano lo constituye el hecho de que, mientras hemos elegido a las palomas como símbolo de paz y fraternidad, las exterminamos en masa sin el menor rubor ético (política administrativa de descaste, caza lúdica), con las distintas administraciones cruzadas de brazos, y hasta promotoras con demasiada frecuencia de dichos actos. Ante tan burdo escenario, ATEA considera que la acción directa se nos presenta como una posibilidad más en la lista de vías de actuación y denuncia.

En similar sentido, entendemos imprescindible hacer una seria reflexión sobre el hecho de que se encomiende al Centro de Protección Animal de Armentia la captura y aniquilación sistemática de animales en la ciudad. Tal circunstancia ha de ocupar por fuerza algún extraño espacio entre lo kafkiano y lo perverso.

Se da además la agravante circunstancia de que a lo largo de este 2012 la ciudad de Vitoria-Gasteiz ostenta pomposa su título de European Green Capital, que al parecer no incluye el cese de hostilidades contra indefensos animales. En tal sentido, la ciudadanía debe saber que el director del DEMSAC (DEpartamento Municipal de SAlud y Consumo) aseguró oficiosamente durante un encuentro informal a un conocido militante ecologista local que, por ese preciso motivo –la citada capitalidad–, se suspendería de forma cautelar cualquier actuación contra gatos y palomas urbanas. El referido funcionario ha faltado de nuevo a su palabra, pues ya lo hizo hace algunos años respecto al mismo tema durante una entrevista radiofónica en una emisora pública. Siendo así, podemos diagnosticar un carácter embustero en dicha persona, que por defecto salpica de forma grave al departamento que dirige.

Como reflexión genérica, ATEA considera que, en general, los animales no pretenden causarnos daño alguno –tampoco las palomas urbanas–, y que viven sus vidas lo mejor que saben y pueden, condicionados por unos intereses –en disfrutar y en evitar el dolor– en lo fundamental idénticos a los nuestros. Añadido a esto, no podemos obviar la máxima animalista de que todos los sufrimientos son iguales en cuanto a que resultan indeseables para la víctima. Salvo que alguien ponga encima de la mesa un argumento que invalide a este, evitar causar un daño consciente a un ser sensible habría de asumirse como un deber ético irrenunciable, precisamente por nuestra calidad de sujetos empáticos y racionales.

Nuestra organización quiso ponerse en contacto el mismo día de la liberación de los animales con el DEMSAC –sin conseguirlo–, por lo que queda pendiente la solicitud formal de una mesa de trabajo, con el único propósito de llegar a acuerdos satisfactorios para todas las partes; en especial, y como no puede ser de otra forma, para la parte animal, objeto último de nuestra labor.

ATEA, en la medida de sus posibilidades, no está dispuesta a permitir que se nos siga tomando el pelo con este particular tema desde el consistorio, y asume con orgullo su intención de actuar con idéntico proceder en posteriores ocasiones, pues en calidad de sujetos morales, los humanos debemos imponernos el debido auxilio al necesitado, sea cual sea su especie biológica. Y aprovechamos de paso la ocasión para trasladar una invitación formal a la ciudadanía en idéntico sentido. Parece obvio que, en función de las circunstancias y ante ciertas vergonzosas políticas municipales, la desobediencia ética se presenta como una luminosa herramienta de reivindicación.

  VÍDEOS

ESCENARIO [palomas cautivas]

 LIBERACIÓN PALOMAS [en presencia de un funcionario público]

 EUSKARAZKO AZALPENA

 


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