VARIAS ORGANIZACIONES INSTAN AL ALCALDE DE VITORIA A QUE SE PROHÍBA EN LA CIUDAD LA INSTALACIÓN DE CIRCOS CON ANIMALES

Varias organizaciones (entre ellas ATEA) han dirigido una carta al alcalde de Vitoria-Gasteiz, Javier Maroto, instándole a que aplique con todo rigor la normativa proteccionista, y le recuerda que tiene en su mano prohibir la instalación en suelo municipal de circos que empleen animales, como de hecho están haciendo ya numerosas ciudades a lo largo y ancho de la geografía española.

Si deseas que sigamos luchando contra la esclavitud, APÓYANOS.

En el texto se incluyen diferentes apartados de algunas normativas se aplicación en la ciudad, presididas todas por la genérica Ley 6/1993, que en su articulado, y dentro del apartado de prohibiciones, incluye la de “Imponerles la realización de comportamientos y actitudes ajenas e impropias de su condición o que impliquen trato vejatorio”. Resulta evidente que los números que por lo común suelen hacer los animales en la pista no responden en ninguna de sus formas a lo que pudiera identificarse con “actitudes propias de su condición”, a menos que se demuestre lo contrario, es decir, que es “propio de la condición de los elefantes”, por ejemplo, levantar humanos con sus patas, o bailar subidos en un pequeño taburete. Independientemente del método empleado para conseguir tales comportamientos, y que en cualquier caso tienen que ver con la imposición de una disciplina violenta y agresiva (simplemente no existe otra fórmula que la intimidación dolorosa cuando de animales silvestres se trata), entendemos que el citado circo y cuantos incluyen especies silvestres en sus números incumplen de manera flagrante el Artículo 4.2.f, por cuanto se conmina al ayuntamiento gasteiztarra a que aplique con rigor la normativa proteccionista vigente, pues tiene no sólo la potestad para ello, sino la obligación de actuar de oficio ante cualquier posible vulneración de la misma.

A la permisividad con un escenario tan cruel como es el circo tradicional, se añade esta vez el hecho de que durante todo el presente año Vitoria-Gasteiz ostenta orgullosa su designación como European Green Capital, sin percatarse sus gestores de que dicho título no puede quedarse en la mera retórica de cuatro discursos engolados y en una cutre instalación de musgo –esquilamada de una turbera protegida del cono sur americano, por más señas–, sino que se trata de una cuestión transversal, donde sin duda tienen cabida los derechos de los animales. A pesar de todo, las asociaciones firmantes de la carta mantienen la secreta esperanza de que un rayo de ética global ilumine la mente del Sr. Maroto, y se ponga manos a la obra para cerrar de una vez por todas un capítulo tan perverso como lo es la instalación de caravanas de esclavos en suelo municipal.

Paralelamente, se invita al alcalde a que no permita la exhibición de animales del Gran Circo Mundial (que anuncia su instalación en la ciudad con motivo de las fiestas patronales de primeros de agosto) por la vía pública, como el habitual “desayuno para elefantes” que sus promotores montan cada año en una céntrica avenida de la ciudad. Además de ser un acto humillante y gravoso para los animales, resulta nefasto desde un punto de vista educativo, pues con ello los niños y niñas crecen en la convicción de que eso pertenece al “orden natural de las cosas”, cuando la realidad es que tras las bambalinas y las luces de la pista se esconden miseria y maltrato encubierto, como ha sido constatado cada vez que una cámara oculta consiguió grabar en tan sórdido espacio.

Aprovechamos la ocasión para reiterar la invitación cursada ya el pasado año por estas mismas fechas a los responsables veterinarios del Ayuntamiento, en el sentido de asistir, junto a organizaciones proteccionistas –aún mejor acompañados de medios de comunicación– a una sesión del citado circo, para que nos digan in situ que el comportamiento de los animales sobre la pista responde en efecto a algo que pudiera identificarse con “su comportamiento natural”. La invitación por escrito del pasado año ni siquiera ha tenido respuesta, con lo que la mala educación se suma a la inacción de los citados profesionales. En tal sentido, cabe decir que en su día fue presentada por este silencio una queja ante la institución del Ararteko, quien nos consta está tratando de conocer las razones para que se esté haciendo tan burdo caso omiso.

Se ha remitido copia de la carta a cada uno de los cuatro grupos políticos representados en el consistorio de la capital alavesa, quienes deberían hacer valer su poder para agilizar los trámites de la prohibición formal. Decir en tal sentido que causa vergüenza propia que desde la sociedad civil tengamos que poner especial énfasis en algo tan evidente como es el cumplimiento de las leyes.

Por último, ATEA desea hacer una invitación pública a la ciudadanía para que se muestre crítica con este espectáculo, y que lo rechace a través de una ausencia consciente, por no respetar los derechos elementales de seres vivos que tienen sus propios intereses y deseos, y ni unos ni otros pasan desde luego por hacer de bufones, sea en la pista o sobre el asfalto.


Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
terminos y condiciones.
Back to top