UN HOMBRE SERÁ JUZGADO EN VITORIA POR DESATENCIÓN A SUS PERROS

El próximo jueves 22 de septiembre, en los juzgados centrales de Vitoria (Avda. de Gasteiz 18), una persona será juzgada por mantener a sus perros en malas condiciones. Se da la circunstancia de que este mismo ciudadano ya fue juzgado y condenado la pasada primavera por hechos similares, a través de una sentencia modélica que no se publicitó en su día y a la que ATEA ha tenido acceso al serle facilitada por la propia denunciante (una joven vecina de Miranda de Ebro), quien se puso en contacto con nuestra organización solicitando apoyo moral y logístico.

Si quieres que noticias como esta sean posibles pincha aquí

El origen de los hechos se remonta a febrero del presente año, cuando la joven interpuso una denuncia en la comisaría de la Ertzaintza en Gasteiz contra el propietario de varios perros destinados a la caza en la localidad de Rivaguda (Ayuntamiento de Ribera Baja-Erribera Beitia, Araba), que según ella mantenía en pésimas condiciones, recluidos en una fila corrida de jaulas. La denuncia fue admitida a trámite y el juicio celebrado el pasado 29 de marzo. Es de destacar la sentencia –dictada el 13 de abril–, que condena de forma inequívoca al denunciado, manifestando que el mismo “despreció la integridad física de los animales”, y que en efecto los mantenía “en pésimas condiciones de alimentación, higiene y salubridad”. De todo ello, la jueza concluyó que los hechos eran “constitutivos de una falta de abandono de animales, prevista y penada en el Artículo 631.2 del Código Penal”. Remite la sentencia al Real Diccionario de la Lengua Española a la hora de definir el vocablo “abandono”, que supone “no solo dejar al animal en algún lugar, sino también y básicamente desamparado”, y certifica a continuación sobre el mismo acto del abandono que para que el mismo se produzca “no se requiere que el animal fallezca o quede afectada su integridad, basta con que el desamparo se produzca en condiciones que pueda peligrar su vida o integridad”. El texto de la sentencia admite como probado que “las jaulas donde se alojan los perros están en un estado lamentable, y así, a pesar de que los documentos gráficos son en blanco y negro, se aprecia sin dificultad que las mismas están llenas de excrementos y orines”, extremos todos confirmados por el agente de la Ertzaintza que realizó en su día la inspección visual, quien declaró ante la jueza que “las jaulas se encontraban llenas de excrementos de los propios animales y el suelo lleno de orines, los cuales eran bebidos por los propios animales”.

 

Se condenó al denunciado a la pena “30 días de multa con cuota diaria de 8 euros”, lo que desde ATEA consideramos por completo insuficiente, por cuanto, si de justicia se trata, deberían estar previstas idénticas penas para quien cause idéntico sufrimiento a su víctima, con independencia de la especie biológica a la que esta pertenezca. No obstante, y en aras de un ponderado análisis estratégico, entendemos que la citada sentencia debe ser aplaudida con entusiasmo por cualquier defensor de los animales, pues eleva a estos a la categoría de seres merecedores de protección.

 

Como apunte complementario, cabe decir que durante el mismo mes en que ocurrían los hechos referidos (juicio y sentencia condenatoria), ATEA trataba infructuosamente de denunciar la calamitosa situación de un perro en la localidad ayalesa de Izoria, sin que tal denuncia fuera siquiera admitida a trámite, con un informe veterinario de la DFA vergonzoso por lo burdo y sesgado, y con una denuncia por desobediencia interpuesta por un agente de la Ertzaintza que sigue pesando sobre nuestro portavoz. Vemos así que similares hechos son tratados de forma diametralmente opuesta por el mismo escenario judicial, incapaz en unos casos de poner en práctica una elemental fórmula interpretativa de la ley (menos aún de empalizar con la víctima), mientras en otros ni siquiera requiere informe veterinario para concluir lo evidente: la severa desnutrición de un animal.

 


Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
terminos y condiciones.
Back to top