REFLEXIONES [ANIMALISTAS] SOBRE LA CAZA DE JABALÍES EN SALBURUA

JABATOS AFECTO

Por KEPA TAMAMES

 

Sin duda, una de las noticias que más cola ha traído recientemente a nivel nacional con localización en Vitoria‑Gasteiz es la decisión institucional de reducir la población de jabalíes en la zona de Salburua mediante su caza con arco.

'Reducir la población' se presenta como uno más de los eufemismos usados por la administración para maquillar la verdadera naturaleza de los hechos (matar seres inocentes; a flechazos, en este caso), con todo lo que ello conlleva: estrés, sufrimiento, destrucción de familias, muerte…

Al menos estaremos de acuerdo en que ninguna de tales cosas resultará agradable para la víctima, y menos aún en su conjunto. Y procede recordar algo que no por obvio se comprende a la primera: el mismo grado de distrés (así llaman los entendidos a lo que los profanos denominamos malestar) supone similar contratiempo a quien lo experimenta, sea panadero, águila imperial, concejal… o jabalí.

Argumentan para el «permiso de muerte» los daños causados por los animales tanto a las especies protegidas (la fauna tesoro) como a la agricultura local. Lo primero se queda en mera conjetura técnica, y lo segundo asciende a poco más de 300 euros en la última década. ¿De verdad puede defenderse una medida tan drástica a partir de datos tan líquidos? Y, en todo caso, bueno será hacerse la pregunta del millón: si justificamos la muerte de animales en clave de 'legítima defensa', ¿por qué nos adherimos también a la aniquilación de otros muchos animales, estos inocuos, como puedan ser las perdices, o las truchas, o las liebres? Apreciada aquí una grosera contradicción, ¿acaso no será que con ello tratan de justificar una cosa y la contraria, no consiguiéndolo en ninguno de los casos? ¿O quizá hacen pasar por motivación lo que no es sino mera excusa?

Aunque a algunos les llame la atención (la desinformación habita todos los rincones), ATEA nunca manifestó su oposición incondicional a la muerte de cualquier animal. Según factores y circunstancias, matar puede [y aun debe] ser asumido como un 'mal menor' (alternativa razonable a un escenario de muy peores consecuencias), o como un 'deber desagradable' (autoimposición moral para eludir una tragedia de mayor calado). Y ―aunque se escapa de nuestro ámbito natural de actuación― idéntica afirmación podría hacerse sobre el campo de lo humano.

Así pues, ni los derechos animales ―usted y yo incluidos― son absolutos, ni sus beneficiarios una suerte de 'seres intocables'. Pero siendo 'tocables' (matables), es sin duda criminal causarles daño: muy criminal si el daño es alto; escasamente criminal si leve.

¿Qué parte de este discurso no se entiende?

Parece claro que las administraciones intervinientes (Diputación Foral de Álava y Ayuntamiento de Vitoria‑Gasteiz) no han procedido de manera empática, como de hecho no lo hacen con el asunto de la caza lúdica en general. Si así fuera, la DFA prohibiría con determinación dicha práctica en su geografía competencial, y el Ayuntamiento se negaría a que en la suya se mataran animales como divertimento dominical.

No ocurriendo ni una cosa ni la otra, creemos que ambas instituciones merecen una severa reprobación ética. 

 

 

FacebookTwitter

 

 

Comentario (0) Impresiones: 133

LAS FIESTAS, MEJOR SIN ANIMALES

LAS FIESTAS MEJOR SIN pic

Por KEPA TAMAMES

 

 

Tanto ATEA como otras organizaciones de similar signo llevamos reivindicando la celebración de fiestas donde no intervengan animales. Antes que nada, porque consideramos que estos no tienen por qué servir de mero atrezzo para los propósitos de nadie. De hecho, los humanos hemos demostrado sobradamente nuestra capacidad para disfrutarsolos, sin necesidad de someter a los demás a situaciones para ellos indeseables. Y bueno será recordar aquí que los animales no humanos padecen a su manera. 

Aunque lo dicho resulte evidente para una amplia mayoría social, todavía hay quien considera necesario usar algún animal en según qué espectáculos. Seguro que un artículo de opinión no les cambia el pensamiento, pero es de esperar que al menos sirva para traer a colación algo que a nosotros nos alegra: el paulatino cambio de mentalidad de mucha gente. Es más lento de lo que quisiéramos, sí; pero también se trata de un fenómeno imparable. Y lo esencial es que se produce en la dirección adecuada.

Cada vez más gente entiende sin dificultad que los animales no humanos poseen una completa capacidad tanto para el sufrimiento como para percibir el bienestar. Pensar lo contrario nos retrotrae a tiempos pretéritos. Y, en consecuencia, nos parece lógico que el pensamiento ha de ir parejo a los tiempos que se viven. ¿O no? 

Nos congratula el hecho de que en Euskadi se utilicen cada vez menos animales en fiestas, y ello es para felicitarse como sociedad. Si acaso el escenario no recomienda aún bajar los brazos, sí creemos que merece un aplauso.

Sigamos así, pues esto nos convierte en una comunidad más progresista y ética. No es poco, ciertamente…

 

 

FacebookTwitter

Comentario (0) Impresiones: 1061

¿RACIONALES?

 RACIONALES pic

 

 

¿RACIONALES?

 

ALICIA ASATEGUI

 

Recibí anoche uno de esos mensajes rápidos que, sin esperarlo, incitan a la reflexión. Esta vez sobre el maltrato banal y absurdo hacia los animales [no humanos]. Dicha agresión suele justificarse por nuestras necesidades fisiológicas, y casi por nuestra propia supervivencia diaria. He oído en infinidad de ocasiones semejantes pretextos. Pero me parece que en este particular caso nadie podrá defender tal comportamiento con ninguno de ellos. Solo un importante grado de ignorancia, sumado al menosprecio más absoluto por la Vida, podría generar ciertos escenarios. Y escribo Vida con mayúsculas porque incluyo tanto la de quien acepta participar en tan estúpido concurso como la del ser al que se le arrebata.

Pues sí: hay gente que acepta el extraño reto de ingerir una hamburguesa de tres kilos en cuarenta y cinco minutos, por mero entretenimiento sabatino. Seguro que sin el menor atisbo de mala fe, pero tampoco sin pensar en que ese trozo de carne fue  animal despierto unos días antes, ni en su trágica experiencia vital: separación de su madre poco después de nacer, engorde artificial y forzado en un estrecho cubículo para aumentar así el beneficio económico, viaje al infierno junto a otros compañeros igual de aterrados, y espera en la cadena de sacrificio, oyendo lamentos conocidos y oliendo sangre ajena.

¿Y para qué tanto sufrimiento? Para que un grupo de individuos ―¿racionales?― concurse y hasta ponga en riesgo su propia salud. Triste, absurdo, injusto… Por evitar tener que elegir uno de estos adjetivos, quizá prefiera el de patético, acaso una trágica mezcla de todos ellos.

 

FacebookTwitter

Comentario (0) Impresiones: 1246

JAIETAN, ASKOZ HOBETO GIZAKIOK 'BAKARRIK'

 JAIETAN ASKOZ HOBETO pic

 

KEPA TAMAMESek idatzia

 

Bada denbora luzea ATEA eta beste antzeko elkarte batzuek animalien presentziarik gabeko jaiak aldarrikatzen dihardugula. Batez ere, uste dugulako animaliek ez dutelako atrezzo izan beharrik inoren onurako. Gizakiok erabat erakutsita daukagu 'bakarrik' disfrutatzeko gai garela, besteei pairamenik (fisiko ala psikikoa, berdin dio) eragin behar gabe.

Esandakoa gehiengo zabal batentzat begien bistakoa izanik, badira oraindik pertsona batzuek 'beharrezko' ikusten jarraitzen dutenak animaliaren bat edo beste erabiltzea zenbait ikuskizunetan. Akaso iritzi artikulo batek ez diote pentsatzeko era aldatuko, baina espero dugu behintzat baliogarria izango dela argitara ekartzeko guretzat pozgarria den kontu bat: jendearen mentalidadea aldatuz doala. Nahi genukeen baino motelago, bai; baina baita etengabe ere. Eta garrantzitsuena da norabide zuzenean gabiltzala.

Gero eta jende gehiakok ulertzen du aise gizakion eremuz kanpokoek  sufritzeko ―eta gozatzeko― gaitasun osoa dutela. Kontrako moduan uste izateak aintzinako aro batera eramaten gaitu.  Eta, beraz, logikoa iruditzen zaigu bizi dugun denborari dagokion moduan pentsatu behar izatea. Ala ez?

Zorionez, Euskadiko eskenatokian gero eta animalia gutxiago erabiltzen direla ikusten dugu, eta geure buruari zorionik beroena ematekoa da hori. Ez bada oraindik geure borrokan besoak jeisteko beste, bai txalotzeko, ordea.

Jarrai dezagun honela, joera horrek gizarte aurreratuago zein etikoago bihurtzen bait gaitu. Eta ez da kontu makala, benetan…

 

FacebookTwitter

Comentario (0) Impresiones: 1095

ENCUENTROS EN LA `TERCERA FASE´

 

ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE

Por  KEPA TAMAMES

 

Con frecuencia se nos pregunta acerca de cuál es la fórmula más eficaz para la lucha cotidiana en favor de los animales. Siempre respondemos lo mismo: no lo sabemos con absoluta certeza. Pero nuestra experiencia [de varias décadas] nos apunta que el cambio de mentalidad resulta crucial en todos los sentidos. Y quizá de manera particular si se da en el ámbito administrativo-gestor: políticos + técnicos.

Acaso en una primera fase haya que hacer visible la escalofriante problemática animal, a través de los medios de comunicación (gratis total) y de cuantas vías tengamos a nuestro alcance. Cuando advirtamos que la 'cuestión de los animales' ha madurado lo suficiente, y que ya no es entendida por muchos como una excentricidad emocional de cuatro chiflados, podemos pensar en la segunda.

Consideramos que ha de hacerse un especial esfuerzo por crear espacios comunes compartidos por las distintas administraciones públicas (sobre todo ayuntamientos) y  entidades animalistas. Hay quien las denomina 'mesas de trabajo', y la etiqueta parece apropiada. Son dichos escenarios donde mejor se trasladan pareceres, disconformidades y propuestas. Seguro que al principio todo serán discrepancias (¡o no!), pero el manejo de los recursos y de las estrategias de cada cual hará sin duda avanzar el proceso, y se percibirán luces más pronto que tarde, con los beneficios que ello reportará a los animales.

El ejemplo de Vitoria-Gasteiz es paradigmático. Se comenzó con una de esas 'mesas de trabajo', y de ahí salió una Ordenanza Municipal consensuada que, entre otras cosas, prohíbe la presencia de animales silvestres en los circos, así como la amputación estética en los animales. También la exhibición de animales en los escaparates de las tiendas del ramo (por evitar la nefasta compra compulsiva). O mismamente su uso en eventos urbanos. Y, como digno colofón, el Consistorio se comprometió negro sobre blanco a crear un Consejo de Convivencia, Protección y Defensa de los Animales (hoy se llaman Elkargunes: 'espacios de encuentro'), donde ya participan numerosos representantes políticos, técnicos y sociales. Ahí estamos los animalistas, por supuesto, evaluando si conviene ir por aquí o por allá, o si determinadas situaciones merecen dejarse algunos 'pelos en la gatera' para salvar el pellejo completo. Porque nadie dijo que esto fuera sencillo.

Dicho foro de debate (y acuerdos) es la 'tercera fase' del recorrido. Ahí aprendemos todos, y por ello tienen bien merecida mi particular etiqueta: 'encuentros de coaprendizaje'.

Gracias a este contexto se logró recientemente acabar con una carrera de burros con más de medio siglo a sus espaldas (las de los pobres pollinos), o la eliminación definitiva de animales vivos durante el Mercado Medieval. Y las corridas de toros en la ciudad agonizan lenta pero inexorablemente.

Políticos y técnicos saben ahora que 'los animales importan', y que cada vez importan más a un sector mayor de la sociedad. ¡Empieza a resultarles normal oír hablar de derechos animales! Supongo que no es poco…

 

[*] Escribí este artículo para El caballo de Nietzsche, el blog animalista de eldiario.es.

 

FacebookTwitter

 

Comentario (0) Impresiones: 3987

Back to top